Freixido: un Entroido “enxebre” lejos de los focos de las cámaras
- Los vecinos se disfrazaron, hicieron una “chocolatada” y degustaron las “orellas” y “flores” típicas del carnaval elaboradas de forma casera
Los pueblos también celebran su propio Entroido, aún cuando no sean tan populares como los que acaparan las portadas de los medios de comunicación. Son carnavales que discurren lejos de las cámaras, más familiares, que tienen un tono cercano, donde los grandes protagonistas son los propios vecinos, los que viven puerta con puerta… Es el caso de Freixido, localidad que pertenece a dos municipios, Larouco (Freixido de Arriba) y Petín (Freixido de Abaixo). Sus vecinos pasaron la tarde del domingo a lo grande enfundándose en disfraces, cantando y bailando al compás de un acordeón. Además, hicieron una auténtica chocolatada acompañada de dulces típicos del Entroido como las “orellas” y las “flores de carnaval”, todo ello muy casero.
Victoria Blanco, secretaria de la Asociación de Veciños de Freixido, relata que “en Freixido siempre hubo Entroido, salíamos al menos un día disfrazados. Pero es a partir de 2006, fecha en la que se crea la Asociación vecinal cuando nos pusimos como reto conservarlo y potenciarlo”. En este sentido, señala que se realizó un una pequeña fiesta montada en la Casa do Pobo. “Realmente es un Entroido moi enxebre, donde hay que destacar cómo se involucran las personas mayores. Nos hemos disfrazado con cualquier cosa. Incluso hemos empleado plásticos para hacer los disfraces. Y lo pasamos estupendamente”.
Y es que el espíritu del Entroido está vivo en muchas pequeñas localidades de los municipios de la provincia como Freixido que, aunque están lejos de los focos de las cámara, conservan su esencia.
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