Aparecen dos campamentos romanos en Manzaneda y Petín
- El hallazgo fue posible gracias a Rubén Federico Lorenzo, un vecino de Petín que lo puso en conocimiento del colectivo científico Roman Army
Dos campamentos de la época romana fueron localizados por la asociación Roman Army (un equipo de investigadores que trabaja en el estudio de la presencia militar romana en el noroeste de la Península Ibérica) en la provincia de Ourense, concretamente Manzaneda (Penedo dos Lobos) y Petín (Cabeza do Pau). El hallazgo fue posible gracias a un vecino de Petín, Rubén Federico Lorenzo Pérez, que lleva 12 años estudiando por su cuenta (como aficionado a la historia) la huella de las legiones romanas en Valdeorras, quien lo puso en conocimiento del colectivo.
Además, fueron identificados otros dos más en la provincia de Lugo, en A Fonsagrada (A Penaparda) y Pol (Monte de Ventín). Los cuatro descubrimientos han sido publicados por la revista Gallaecia, de arqueología y antigüedad, editada por el Departamento de Historia de la Universidade de Santiago de Compostela.
Los cuatro yacimientos confirman una activa presencia militar romana en el territorio de la actual Galicia y su hallazgo permite ahondar en el proceso de conquista por Roma de estos territorios, según el colectivo Roman Army.
El campamento de Penedo de los Lobos (Manzaneda) se encuentra ubicado a casi 1.500 metros de altitud y muy cerca de la estación de esquí de Manzaneda, y tiene unas 2,4 hectáreas. Conserva las cuatro puertas de entrada y está construido con un parapeto pétreo, siendo uno de los pocos ejemplos de la Península Ibérica de este tipo. Es además uno de los recintos militares romanos temporales mejor conservados hasta la fecha.
El campamento de Cabeza do Pau (Petín) se encuentra entre las parroquias de Mones y Santoalla, a más de 1.200 metros de altitud. También dispone de un parapeto de piedra y está en la cumbre de un monte, en una posición dominante sobre su contorno. El parapeto delimita un área de 11 hectáreas, aunque la superficie útil de acampada podría ser mucho menor.
RubénLorenzo, el vecino de Petín que ha colaborado en el hallazgo, señala que de no ser por el colectivo Roman Army, todo quedaría sepultado, sin investigación y estudio ya que las administraciones “hacen caso omiso a estos hallazgos. Ha sido los investigadores de Roman Army los que le han puesto ganas. Sin ellos nunca hubiera salido a la luz”.